domingo, 30 de agosto de 2020

Como casi todos los fines de semana dormí 12 horas, me desperté 3 o 5 veces a revisar mi celular, ver si habías visitado mi blog, y entre a tu twitter con el fin de enojarme de alguna actitud tuya, por si, eso es lo que me genera lo que haces.

No entiendo por qué serás tan malo conmigo, pero literalmente que me las hiciste todas incluso desde antes de separarnos, el amor me encegueció y mentiría si dijera que cada día me despierto con la ilusión de tener un mensaje tuyo, pero sé que tu egoísmo y tu maldad no te lo permiten, que tus sentimientos hacia mi no son buenos y mucho menos similares a los míos.

Es otro domingo que estoy sin vos, y si, te extraño, quizás ahora recién nos estaríamos despertando o tomando mates en el sillón viendo algo en la tele con los gatos durmiendo encima nuestro, seguro ni pienses en eso, no extrañes esas cosas y está bien, somos diferentes por algo vos estas solo, y ojo, no es porque los demás te dejen solo como me hiciste creer, es porque vos queres estarlo.